Resumen primeros dos días
Hoy es martes, 27 de marzo de 2012. Llevo cuestión de un mes sin parar un sólo momento. He pasado por Tuquía, Inglaterra, Polonia y Praga en un abrir y cerrar de ojos. Gente que encuentras, con las que creas conexiones; gente que pasan por tu vida armando escándalo y alborotando tus sentimientos, y otras que pasan de puntillas sin hacer ruido. Personas que echas de menos, que no se van de tus pensamientos y que desearías que estuviesen junto a tí a cada segundo que vives, pero que no están puesto que esta es tú experiencia: tuya y sólo tuya.
Ahora mismo me encuentro en Praga. Llegue el 25 al medio día. Recuerdo la ilusión y pequeño miedo que me recorría el cuerpo esperando en el aeropuerto de Barcelona. Al llegar, resultó ser un día de los más inesperado. Micha, un amigo de Peter, me recogió del aeropuerto y fuimos a un fiesta de fin del invierno en medio de un bosque con río y sol que parecía sacado de un cuento de hadas. La gente bailaba y tocaba los timbales entre una energía que te invadía y te hacía sonreir. Conocí gente muy interensante de diferentes partes del mundo, y fumarse un verde en esa situación y en tal compañía es un regalo de la Pachamama.
Tras eso, a más de media noche, vinimos de vuelta a Praga. La casa era enorme. Dormí en un sofá con la ropa puesta y mi chaquetón como almohada, pero no fue excusa para no hacerlo como un bebé.
A la mañana siguiente me desperté muy temprano y me dirigí a la reunión con los demás erasmus y entrevistas varias para las empresas de acogida. Eché un día de esperas ya que el empresa intermediaria no estaba muy bien organizada. En fin, conocí al resto de compañerxs en la misma situación que yo y, la verdad, hice muy buenas migas con algunxs.
Al llegar a casa me sentía completamente nostálgica: Adri, mi familia, más de una semana en continua compañía y sociedad...rodeado de mi gente dándome cariño, y de pronto aparezco aquí, sola y un poco perdida. Pero la gente de la casa es genial y en en cierto momento me abrí a hablar con una de las chicas y ambas nos quedamos como nuevas. De hecho, cabe la posibilidad de que me quede en esta casa compartiendo habitación con otra muchacha.
La casa es genial. tiene un toque ocupa muy gracioso. Además hay muy buen royo dentro. A ver que tal...
Ahora mismo me encuentro en la cocina escribiendo y tomando un té. A ver que me depara el resto del día...
Comentarios
Publicar un comentario